NOSTRUM XXI
El programa de este museo de arte moderno y contemporáneo tenía que resolverse en tres partes claramente diferenciadas: colección permanente (un prisma cerrado), exposiciones temporales (cubo de vidrio retroiluminado) y cafetería-restaurante (pieza en voladizo en cubierta).
Decidimos hacer tres volúmenes de características, formas y texturas totalmente distintos, envuelto todo ello por una piel permeable que unificaba todo el conjunto y que además generaba un gran atrio público semiexterior que permitía la realización de diferentes eventos.
La luz de las salas expositivas, estaba dispuesta cenital y siempre controlada para la correcta conservación de las obras.
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